GLADYS Triana2018-06-19T04:14:34+00:00

Project Description

“…dentro de este espacio virtual, mi imaginación construye metáforas sobre el futuro de nuestro entorno con imágenes desprovistas de tiempo y espacio, donde la luz y la sombra son los dos protagonistas.”

Foto: Cortesía de la artista.

DECLARACIÓN DE ARTISTA. A lo largo de su trayectoria artística, Triana ha renovado y reinventado continuamente su lenguaje, especialmente a través de la fotografía, como un medio de expresión y reflexión sobre la condición humana. En su fotografía, la artista transforma pequeños objetos de la vida cotidiana en formas irreconciliablemente esculpidas, creando una iconografía que habla elocuentemente sobre nuestro entorno frágil en nuestro viaje por este mundo. Como señala, “dentro de este espacio virtual, mi imaginación construye metáforas sobre el futuro de nuestro entorno con imágenes desprovistas de tiempo y espacio, donde la luz y la sombra son los dos protagonistas”. Para Triana, la fotografía no es una reproducción de la realidad, sino más bien, una especie de alquimia que transforma la realidad creando un nuevo significado. Reflections of Shadows sitúa al espectador ante un reino cósmico y ofrece una puesta en escena de un poema metafísico de José Triana sobre alfabetos moldeados por el terror y la maravilla de la vida. Gladys Triana nos muestra que la fotografía puede ser un medio bastante adecuado para las reflexiones filosóficas.

*Tomado de www.cubanculturalcenter.org

GLADYS Triana

(1937 –     )

BIOGRAFÍA. Gladys Triana nació en Camagüey, Cuba, y reside en la ciudad de Nueva York desde 1975. Triana completó su Licenciatura en Artes en el Mercy College en 1976 y un Máster en Artes en Long Island University en 1977. También estudió grabado en la Universidad de San Fernando en Madrid, España desde 1970-1972.

En 1957, las pinturas de Triana llamaron la atención del artista Mario Carreño, entonces director del Museo de Bellas Artes en La Habana, Cuba. Carreño decidió incluir su trabajo en una exposición colectiva en el museo, que marcaría el comienzo de una larga carrera para la autodidacta Triana, quien desde entonces ha sido descrita como una de las artistas cubanas más auténticas y versátiles de su generación. Viviendo en la ciudad de Nueva York desde 1975, su trabajo se ha rebelado, de manera abierta y sutil, contra los intentos de la sociedad de estereotipar a las mujeres e imponer limitaciones a su libertad de expresión.

Triana ha recibido dos CINTAS Fellowships for Visual Arts, the Pollock Krasner Foundation Grant y the Joan Mitchell Foundation’s CALL Program grant. De 1986 a 1988, Triana hizo 20 dibujos en honor a mujeres artistas e intelectuales -incluidas Käthe Kollwitz, Gabriela Mistral, Alexandra Exter, Mary Cassat y otras- cuyo trabajo había abierto nuevos caminos para denunciar la opresión política, la guerra y la injusticia social. Su primera instalación en el Museo de las Américas en Washington, que se abrió a la crítica en 1990, fue un tributo elocuente a las mujeres atrapadas por la vida doméstica. De hecho, su arte a menudo hace referencia a las actividades cotidianas de las mujeres, exponiendo cada movimiento mundano como un evento efímero e impregnando con un estallido oculto de creatividad y vida. A lo largo de sus muchas encarnaciones artísticas, Triana ha revelado una constante necesidad de evitar una forma tradicional de ver. Y lo es hoy con su fotografía, donde intenta alinear el ámbito emocional con la poesía de la imagen visual.

Las ilustraciones de Triana incluyen grabados, dibujos, collages, trabajos sobre lienzo, fotografía e instalaciones. El trabajo de Triana se ha presentado en numerosas exhibiciones individuales y grupales en los Estados Unidos y en el extranjero, incluso en museos como The Bronx Museum of the Arts, El Museo de Arte Moderno en Santo Domingo, El Museo de Bellas Artes en Santiago de Chile, El Museo de la Ciudad en México, the Housatonic Museum en Connecticut, The NSU Art Museum de Fort Lauderdale, the Frost Art Museum en Miami y the ASU Art Museum en Arizona.

Triana menciona a Goya, Rembrandt y Caravaggio como influencias clásicas en su obra, así como a artistas modernos como Duchamp, Bacon y obras del movimiento futurista. A través de varias etapas de su carrera artística, Triana se ha centrado en las expresiones visuales del movimiento, la fragmentación, la transformación y la interacción entre la luz y la sombra.

Foto: Cortesía de la artista.

GLADYS Triana

(1937 –     )

BIOGRAFÍA. Gladys Triana nació en Camagüey, Cuba, y reside en la ciudad de Nueva York desde 1975. Triana completó su Licenciatura en Artes en el Mercy College en 1976 y un Máster en Artes en Long Island University en 1977. También estudió grabado en la Universidad de San Fernando en Madrid, España desde 1970-1972.

En 1957, las pinturas de Triana llamaron la atención del artista Mario Carreño, entonces director del Museo de Bellas Artes en La Habana, Cuba. Carreño decidió incluir su trabajo en una exposición colectiva en el museo, que marcaría el comienzo de una larga carrera para la autodidacta Triana, quien desde entonces ha sido descrita como una de las artistas cubanas más auténticas y versátiles de su generación. Viviendo en la ciudad de Nueva York desde 1975, su trabajo se ha rebelado, de manera abierta y sutil, contra los intentos de la sociedad de estereotipar a las mujeres e imponer limitaciones a su libertad de expresión.

Triana ha recibido dos CINTAS Fellowships for Visual Arts, the Pollock Krasner Foundation Grant y the Joan Mitchell Foundation’s CALL Program grant. De 1986 a 1988, Triana hizo 20 dibujos en honor a mujeres artistas e intelectuales -incluidas Käthe Kollwitz, Gabriela Mistral, Alexandra Exter, Mary Cassat y otras- cuyo trabajo había abierto nuevos caminos para denunciar la opresión política, la guerra y la injusticia social. Su primera instalación en el Museo de las Américas en Washington, que se abrió a la crítica en 1990, fue un tributo elocuente a las mujeres atrapadas por la vida doméstica. De hecho, su arte a menudo hace referencia a las actividades cotidianas de las mujeres, exponiendo cada movimiento mundano como un evento efímero e impregnando con un estallido oculto de creatividad y vida. A lo largo de sus muchas encarnaciones artísticas, Triana ha revelado una constante necesidad de evitar una forma tradicional de ver. Y lo es hoy con su fotografía, donde intenta alinear el ámbito emocional con la poesía de la imagen visual.

Las ilustraciones de Triana incluyen grabados, dibujos, collages, trabajos sobre lienzo, fotografía e instalaciones. El trabajo de Triana se ha presentado en numerosas exhibiciones individuales y grupales en los Estados Unidos y en el extranjero, incluso en museos como The Bronx Museum of the Arts, El Museo de Arte Moderno en Santo Domingo, El Museo de Bellas Artes en Santiago de Chile, El Museo de la Ciudad en México, the Housatonic Museum en Connecticut, The NSU Art Museum de Fort Lauderdale, the Frost Art Museum en Miami y the ASU Art Museum en Arizona.

Triana menciona a Goya, Rembrandt y Caravaggio como influencias clásicas en su obra, así como a artistas modernos como Duchamp, Bacon y obras del movimiento futurista. A través de varias etapas de su carrera artística, Triana se ha centrado en las expresiones visuales del movimiento, la fragmentación, la transformación y la interacción entre la luz y la sombra.

“…dentro de este espacio virtual, mi imaginación construye metáforas sobre el futuro de nuestro entorno con imágenes desprovistas de tiempo y espacio, donde la luz y la sombra son los dos protagonistas.”

DECLARACIÓN DE ARTISTA. A lo largo de su trayectoria artística, Triana ha renovado y reinventado continuamente su lenguaje, especialmente a través de la fotografía, como un medio de expresión y reflexión sobre la condición humana. En su fotografía, la artista transforma pequeños objetos de la vida cotidiana en formas irreconciliablemente esculpidas, creando una iconografía que habla elocuentemente sobre nuestro entorno frágil en nuestro viaje por este mundo. Como señala, “dentro de este espacio virtual, mi imaginación construye metáforas sobre el futuro de nuestro entorno con imágenes desprovistas de tiempo y espacio, donde la luz y la sombra son los dos protagonistas”. Para Triana, la fotografía no es una reproducción de la realidad, sino más bien, una especie de alquimia que transforma la realidad creando un nuevo significado. Reflections of Shadows sitúa al espectador ante un reino cósmico y ofrece una puesta en escena de un poema metafísico de José Triana sobre alfabetos moldeados por el terror y la maravilla de la vida. Gladys Triana nos muestra que la fotografía puede ser un medio bastante adecuado para las reflexiones filosóficas.

*Tomado de www.cubanculturalcenter.org
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